martes, 15 de diciembre de 2015

.- fall in love 2º temporada .- 14 15 16 y 17

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Capitulo 14
Tom abrochó su cinturón otra vez, el avión por fin iba a aterrizar en Alemania. Suspiró, aún sentía el perfume de ____ sobre él. Estaba un poco temeroso, no quería que esta pequeña separación derivara a algo malo. Bajó del avión y fue para sacar su equipaje, pero un chillido bastante conocido lo hizo voltear. Isaias se lanzó sobre él casi como si fuese su pareja gay. Se abrazaron fuerte, ahora el de rastas se percataba que había extrañado a sus amigos, porque prácticamente no habían hablado. Atrás del muchacho de ojos azules caminaban sus otros tres amigos con enormes sonrisas. Tomó sus maletas y caminó hasta ellos. Las dejó otra vez en el suelo para abrazar a los chicos.
-¡Miren al rastitas! Parece que estás más alto aún… -comentó Liam. Todos rieron divertidos.
-Te ves radiante Kaulitz, parece que Nueva York te trató bien –dijo Georg palmeándole el hombro.
-Nueva York… o la chica Alemana que está alojada allá –musitó Isaias divertido. Los chicos sonrieron insinuantes –nos contarás los detalles –amenazó el chico. Tom se rio y negó con la cabeza divertido, hasta que la voz de su madre lo hizo levantar la vista. Sonrió, había extrañado a su mamá.
-Mi pequeño –dijo Simone, lo abrazó de inmediato. Un abrazo fuerte, típico de su madre. Tom estaba feliz de verla, después de todo, era muy apegado a ella. Cuando su madre lo soltó, se dirigió a abrazar a su hermana Jenna. Ella le jalo una rasta y luego lo abrazó, se sintió bien el hecho de haber sido extrañado por la gente que amaba. En Nueva York había sido otra realidad, se había enfocado, además de la universidad, en recuperar a su chica. Pero ahora se percataba que su familia también estaba ahí, y que realmente los extrañaba.
En su casa había una gran comida en su honor, estaba su familia, sus amigos con sus novias y algunas personas importantes. Estaba cansado, pero sabía que no era egoísta y que debía compartir con las personas que lo habían extrañado. Luego de mucha conversación y comida, por fin se sentó tranquilo con los chicos en el patio, con una cerveza en la mano.
-¿Y? –Isaias atacó de inmediato para saber los detalles de la visita a Nueva York
-Sí, habla Kaulitz, ¿cómo está _____? ¿Qué sucedió? –la pregunta de Georg le hizo caer en que los chicos no tenían idea de todo lo que le había pasado a _____. No sabía si era correcto que se enteraran, después de todo, era un tema delicado. Se quedó callado. Pero luego pensó, los chicos eran como sus hermanos. Y quizás le ayudarían a tomar una decisión.
-Está bien… bueno, relativamente. Chicos… hay algo que debo decirles –comenzó Tom mirando sus dedos, no tenía idea como comenzar. Los chicos se miraron preocupados. 
-Habla Tom, estamos para apoyarte –dijo Liam. Gustav asintió de inmediato.
-La razón por la que ____ se fue… -comenzó –es un tema delicado, necesito su mayor discreción, prométanlo. –los chicos se miraron y asintieron al mismo tiempo –no quiero que hagan nada estúpido tampoco.
-Estás comenzando a preocuparme Tom –dijo Georg -¿qué sucede?
-______ vivió algo horrible… -solo al pronunciar las palabras, sabía que comenzaría a arder de ira, además, sabía que el maldito bastardo que había herido a su novia estaba justo en frente de su casa. Ni siquiera había pensado que haría si se lo topaba. No pudo evitar que lágrimas de ira e impotencia comenzaran a salir de sus ojos. Los chicos se preocuparon mucho, debía ser algo bastante grave como para que Tom estuviera llorando -_____... –suspiró, casi no podía hablar. Había un gran silencio entre los chicos –El maldito de su padrastro le hizo daño… -se limpió bruscamente las lágrimas -¡Ese malnacido! –exclamó. Isaias palmeó su hombro. –Él… abusó de ella… -la impresión que causaron las palabras susurradas por Tom fue bastante. Isaias abrió los ojos como plato, a Georg y Gustav casi se les cayó la mandíbula, y Liam se tapó la boca. –Ese bastardo maldito le hizo mucho daño… -su voz comenzó a temblar al recordar el día en que _____ le contó la verdad -¡Y ese bastardo está justo en frente y no tengo idea que hacer!
-Dios… -susurró Georg -¿pero _____ se quedará allá? –Tom negó.
-Ese es el problema, ella volverá y yo aseguré que esta vez no sucedería nada, y no tengo idea que hacer… -dijo limpiándose las lágrimas. Isaias le dio un abrazo fuerte, que lo hizo sollozar más aún.
-¿Cuándo sucedió? –preguntó Liam.
-No… no fue solo una vez –susurró Tom entrecortadamente. Los chicos se quedaron en un silencio total.
-bastardo –dijo Isaias enfurecido. Todos parecían muy enfadados y sorprendidos –Ese bastardo merece una paliza y que se pudra en la cárcel.
-¿Cómo está ella? –preguntó Gustav. El rubio lucía preocupado, todos querían a la novia de Tom, desde que era su mejor amiga. 
-Ahora se encuentra mejor –dijo Tom recuperando el aliento –pero no sé que sucederá cuando vuelva de a Alemania. Por mí, ese animal debe estar lejos antes de que ella esté aquí.
-¿Y volverá a esa casa? –preguntó Liam sorprendido.
-No, su padre le pagará un apartamento, y creo que viviremos juntos. –por fin una buena noticia que hizo a los chicos sonreír.
-En cuanto a la reconciliación creo que te fue bien –dijo Isaias divertido. Tom sonrió enternecido y asintió.
-Sí, en ese sentido las cosas están mejor que nunca. Estoy enamorado de ella, realmente loco por ella… no sé si se sienten así, como si todo dependiera de esa chica, es extraño, nunca creí que sentiría algo así por una chica, pero ella me vuelve loco. Daría mi vida por verla sonreír… daría todo por ella, y voy a luchar porque sea feliz. –dijo Tom decidido.
-Nunca creí que te escucharía así –musitó Isaias –pero entiendo lo que dices, estar enamorado implica que harías las idioteces más grandes porque ella se sintiera bien. –todos asintieron, al parecer el amor había tocado la puerta de sus casas.
-Ahora. –dijo Liam –no irás tu solo a enfrentar a ese imbécil –dijo Liam en tono de amenaza –quizás ____ debe llegar para hacer la denuncia o algo así. Y si quieres tomarte la justicia por tus propias manos, por lo menos avísanos para ayudarte a darle una paliza.
-Es cierto, no debes hacer ninguna estupidez. No queremos que tú termines en la cárcel o peor… herido o algo así –dijo Georg seriamente.
-Pero no te preocupes –dijo Gustav –ese bastardo pagará por todo lo que les hizo a ti y a _____.
-El problema… -comenzó el chico de rastas preocupado –es que si me lo topo en la calle no sé como reaccionaré. No podría soportar mirarlo a la cara y saber todo lo que le hizo a _______ y no poder asesinarlo –susurró Tom tomándose la cabeza.
-Entiendo –musitó Isaias –pero tienes que tomarlo con calma. Lo haremos pagar, pero disfrutaremos la venganza ¿escuchaste? –Tom asintió. –viene tu madre, así que compórtate.
La tarde se fue volando, durante la noche los chicos decidieron dejar descansar a Tom, quien lucía cansado. El muchacho al recostarse en su cama, sintió que también la había extrañado. No había como la cama propia. Miró el techo mientras millones de cosas recorrían su mente. Sentía asco de solo pensar que ese hombre estaba tan cerca. Mientras miraba el techo, sintió ganas de hablar con Dios. Creía en él, pero no lo suficiente.
-Esto… es raro –comenzó a susurrar –nunca fui muy… apegado a esto… pero, esta vez te necesito si estás ahí… no sabes cuanto –sus ojos se llenaron de lágrimas –no sé que hacer… no quiero cometer una locura, pero ese… hombre dañó lo que más amo en el mundo, le hizo mucho daño y no puedo soportar tenerlo tan cerca y no hacer justicia… -hizo una pausa larga, mientras suspiraba –sé que estás ahí escuchándome… por favor, te ruego que me ayudes, necesito respuestas, no sé que hacer… -sollozó unos segundos –Dios, por favor, quiero hacer lo correcto… pero no sé que es lo correcto ahora mismo. Ella… es todo para mí, y haber visto su sufrimiento… me hizo mal, y ahora quiero vengarme aunque eso es malo, pero no sé que más será bueno… ayúdame, por favor, ¿hago algo o solo… dejo que las cosas sigan? -cerró los ojos dejando que las lágrimas se deslizaran por su rostro –por favor… -susurró. Se volteó, necesitaba descansar. Y quizás, las respuestas llegarían. Quizás ese camino correcto pronto estaría iluminado para él. Ojalá fuera así, lo necesitaba más que nunca.

Capítulo 15
El dolor de cabeza por una mala noche comenzaba a aparecer apenas abrió los ojos, como si hubiese tenido una terrible resaca. Suspiró pesadamente, mientras unos rayos de sol se colaban por la ventana. Aun así, hacía frío. No quería levantarse, era un día como cualquier otro ahora que volvía a despertar en Alemania. Tomó el celular y revisó su correo electrónico. ______ le había escrito, sonrió automáticamente.
Espero que hayas llegado muy bien, apenas subiste al avión comencé a extrañarte. ¿Cómo están todos en Alemania? Envíale saludos a los chicos… y recuerda, no hagas alguna estupidez, lo prometiste. Te amo cariño.
Tom sonrió, y contestó de inmediato, asegurándole que no haría nada tonto, y que la extrañaba con toda su vida. Y prometió mandarle los saludos a los chicos.
Tomó una ducha, se vistió y fue a dar una vuelta. Había un sol maravilloso, pero aún así se puso uno de sus polerones con capucha. Salió de su casa, y caminó sin una dirección muy clara. Quería estar con ______, pero aún así sabía que las cosas se complicarían mucho apenas ella llegara.
Intentó hacer algo de fricción con sus manos frías, fuera estaba bastante frío. Miró a su alrededor, no había mucha gente, pero aún así se sentía muy bien estar ahí. Extrañaba su hogar, la tranquilidad de Alemania, comparada con la ajetreada vida de Nueva York. Aunque faltaba algo, y ese algo llegaría en unas tres semanas. No quedaba demasiado, pero para él, era bastante.
Mientras pensaba en ella, ocurrió lo que más temía. Su vista perdida en el horizonte divisó una figura humana que se acercaba, con unas bolsas. Fijó más su mirada, quizás sería uno de sus vecinos, y así era, pero no uno de los que hubiese deseado.
Sintió una quemazón recorrerle el cuerpo, la ira se apoderaba de él. Rob caminaba despreocupado por la acera. Contrólate se dijo a sí mismo. Pero le era casi imposible, sobre todo cuando el malnacido le dirigió la palabra.
-¡Kaulitz has vuelto! ¿Qué tal Nueva York? –su voz le parecía desagradable, sintió ganas de matarlo, golpearlo contra el pavimento y matarlo. Ayúdame… se dirigió a Dios otra vez. Y otra idea vino a su cabeza. Si Rob sospechaba que él sabía algo de _____, escaparía. Tenía que idear bien el plan, así que intento parecer lo más calmado posible.
-¡Ajetreado! –dijo intentando sonreír -¡Nada comparado con Alemania!
-Te creo –dijo el hombre con una sonrisa, que a Tom le pareció totalmente irónica -¡es bueno verte muchacho!
Tom asintió sonriendo, y el hombre entró a la que alguna vez fue la casa de _____. Avanzó a paso rápido a algún lugar que le despejara la mente. Su parque favorito estaba a la vista, corrió hasta allí, sintió la brisa cosquillearle el rostro, algo de alivio se apoderaba de él, pero rápidamente volvió el maldito sentimiento de ira y odio, sus ojos se llenaron de lágrimas. Llegó hasta allí, y se acercó a un árbol, donde se sostuvo y tomó un respiro. Miró el suelo, dejando las lágrimas caer. Quiero asesinarlo… solo quiero verlo muerto. Su mente estaba fuera de sí, y lo entendía. Lo odiaba, le tenía asco, quería vengarse. Ni siquiera la muerte le parecía suficiente castigo. Miles de recuerdos amargos llegaron a su mente.
-Te amo linda -____ lo miró sonriendo y lo besó. Tom comenzó a bajar las tiras que sostenían su blusa, cuando en su hombro, vio una cicatriz de la que nunca antes se había percatado. -¿qué te pasó ahí? –la miró dudar, y sus ojos cristalizarse. Entendió de inmediato. El bastardo le había hecho eso -¿tienes otras? –preguntó intentando controlar la ira. Ella asintió. Tom comenzó a percatarse que en el delgado cuerpo de su novia habían muchas cicatrices que nunca antes había visto. La ira se apoderó de él, y solo atinó a abrazarla contra su cuerpo y lloriquear como un niño pequeño.
Tom miró el árbol mientras limpiaba sus lágrimas con violencia. Sintió su pecho apretado de la ira. Todas las incontables veces que vio a ____ llorar entre sueños, gritar en la noche, despertar totalmente espantada sin recordar que Tom ahora estaba con ella y que lo peor había pasado. Pero eso no quitaba que eso lo destrozara por dentro. Tenía que ser fuerte, para no mostrarse débil ante ella, que ya lo estaba y no necesitaba deprimirse más. Pero él no había tenido tiempo de desahogarse como correspondía. Ahora que estaba solo otra vez, una mezcla de sentimientos había vuelto para apoderarse de él en cuerpo y alma. Respiró agitadamente mientras lloraba, sentía que se podría ahogar en su propio llanto. Miró el árbol, y toda la ira se acumuló y explotó. Golpeó el árbol con tanta ira, que sintió un dolor agudo en ambas manos. Cerró los ojos y se lanzó al suelo, se sentó y se tomó la cara. Sintió un agudo dolor en una muñeca y en la palma de ambas manos. Se miró sus manos y estaban totalmente ensangrentadas.
-puta –susurró. Se había tomado la cara y probablemente se había dejado lleno de sangre. Efectivamente sentía la cara pegajosa. Probablemente, si alguien lo veía, se espantaría. Limpió sus lágrimas un poco con la manga de su polerón, y se levantó para ir a casa.
Entró silencioso, no quería que lo vieran así. Su muñeca comenzaba a dolerle demasiado, probablemente se había fracturado algo. Iba a entrar al baño a lavarse, cuando sintió a alguien dar un chillido. Su madre lo había visto.
-¡TOM! –dijo espantada -¿Qué te sucedió? ¡Gordon! –gritó. Tom intentó calmarla.
-Mamá, tranquila, son solo las manos… yo… me caí –mintió.
-¡Tienes sangre en el rostro! –dijo frunciendo el ceño.
-Solo me pasé las manos por la cara, déjame ir a lavarme –entró al baño. Gordon llegó y entraron con él. Su madre le limpió la cara con cuidado, pero al ayudarlo con sus manos, Tom gimió. Estaban llenas de pequeños cortes, y su mano izquierda comenzaba a hincharse –creo que me rompí la muñeca –susurró. Simone negó con la cabeza. La sangre seguía corriéndole por las manos, así que Gordon fue por unas vendas para evitar la hemorragia.
Dos horas después, Tom estaba con un yeso en el brazo izquierdo y un cabestrillo para sostenerlo. Su otra mano estaba vendada, se había hecho cortes bastante feos. Su madre lo miraba con recelo, la caída le parecía bastante extraña, pero no hizo demasiadas preguntas.
-Tom, no te creo esa mentira de la caída –dijo Isaias fríamente cuando los chicos llegaron a ver a Tom. El muchacho intentó parecer lo más honesto.
-Es verdad, me caí.
-Tom, tus reacciones ante el enfado suelen ser golpear cosas ¿qué golpeaste? –preguntó Georg frunciendo el ceño.
-Nada –musitó.
-Sé honesto –exigió Liam.
-Bien –se dio por vencido –me encontré con… Rob, sentí tanta ira que tuve la necesidad de correr. Llegué al parque, golpeé un árbol en un ataque de ira, y me rompí la muñeca y me corté las manos. –admitió.
-Imbécil –bufó Isaias.
-pendejo –dijo Georg.
-inepto –dijo Liam.
-estupido –soltó Niall.
Tom suspiró. Tendría ese maldito yeso alrededor de un mes. Y si _____ se enteraba, lo regañaría.

Capitulo 16
Se levantó por costumbre y recordó de pronto que era su cumpleaños. Sonrió por inercia, aunque recordó que ella no estaría con él.
Prendió el televisor, una noticia de un avión que había caído proveniente desde Nueva York. Pobre gente, pensó. Fue hasta abajo y su familia lo recibió con una torta y un feliz cumpleaños. Lo ayudaron a sentarse, pues solo tenía una mano, y ya la tenía ocupada con un plato.
En medio de la celebración, llegaron los chicos haciendo escándalo como siempre. Le parecía raro que ella no hubiera llamado aún.
De pronto, el teléfono sonó. Se levantó, ilusionado en escucharla.
-¿Sí? 
-¿Tom? –la voz de un hombre lo descompuso –Soy el padre de ______.
-Hola –dijo emocionado. Pero un sollozo en el hombre lo sorprendio -¿sucede algo?
-Ella... viajó a Alemania –dijo entrecortadamente. Tom sonrió, pero luego frunció el ceño –y el avión se cayó…
Recordó el accidente, y de pronto, sintió un ardor en el pecho y una extraña sensación. Soltó el teléfono, miró a su familia y todo se puso negro.
Abrió los ojos agitado. Estaba llorando descontrolado, desorientado, y asustado. Entonces miró a su alrededor y se percató que todo había sido un sueño. Estaba sudando frío, sus mejillas estaban frías por las lágrimas frías que habían pasado. Suspiró, aunque su corazón seguía latiendo fuerte y rápido. Por un momento creyó que era real, y el sentimiento que se apoderó de él fue horrible, no, ni siquiera tenía descripción.
Miró la hora, seis de la mañana. Y hoy efectivamente era su cumpleaños. Suspiró y cerró los ojos, necesitaba dormir, esa pesadilla lo había agotado.
Abrió los ojos, temiendo que no hubiese sido solo un sueño. Pero al parecer era la realidad de siempre. Miró la hora, diez y media de la mañana. Lanzó un largo suspiro. No había dormido bien, estaba muy cansado. Fue a darse una ducha, necesitaba un relajo.
Salió con la toalla en la cintura, entró su habitación y se puso algo de ropa. Le había costado ducharse, su muñeca seguía rota. Entonces, entraron en su habitación su hermana, su mamá y Gordon, con una enorme torta. Sonrió mientras los oía cantarle feliz cumpleaños. Sopló las velas, no sin antes pedir los deseos. Uno de ellos era _____, quería que regresara lo mas pronto posible.
Compartió un agradable momento con su familia, cuando tocaron el timbre. Era su padre, que venía con una enorme sonrisa. Saludó a su hijo con un enorme abrazo, le dio un pequeño paquete y saludó cordialmente a Simone y a Gordon, le hizo un gesto a su hija.
-Gracias papá –dijo sonriendo.
-De nada hijo, ábrelo –le guiñó un ojo. Abrió el paquetito, era una caja, que dentro contenía un hermoso reloj. Sonrió, su padre sabía que siempre había querido uno de esos lujosos y caros relojes. Lo abrazó y se dispuso a ir a dar un paseo con él.
La tarde se le pasaba de lo mejor. Los chicos no habían aparecido aún, y _____ no lo había llamado. Sentía algo de tristeza, creyó que su novia lo llamaría prácticamente primero que todos.
Aunque no tenía idea que los chicos le tenían una sorpresa planeada.
Eran alrededor de las ocho. Liam llegó a su casa y le dio un amistoso abrazo.
-Iremos de fiesta amigo, así que ponte hermoso –le dijo en tono gay, Tom rio divertido.
-¿De fiesta? –preguntó algo desganado. Liam arqueó una ceja, y luego lo fulminó con la mirada –está bien, me arreglaré enseguida.
Una hora más tarde, estaba en el auto con los chicos. Todos lo habían golpeado, era su forma de decirse feliz cumpleaños. Georg conducía, así que fueron hasta un pub, donde se sentaron a tomarse unos tragos.
Liam y Georg lucían algo inquietos, se secreteaban con Isaias, quien también estaba algo atento. Tom frunció el ceño, algo les sucedía. Pero trató de no prestar atención. No quiso beber demasiado, no tenía ganas de ponerse más melancólico aún.
Eran las diez de la noche, cuando Gustav dijo que había olvidado algo. Los chicos se levantaron de inmediato, entonces Isaias recibió una llamada. Contestó afirmativamente.
-Nada importante –levantó los hombros y fueron hasta el auto. El de rastas miraba extrañado que hubieran estado hasta tan temprano, los chicos solían terminar borrachos y luego dejaban el lugar.
Manejaron en silencio. Tom comenzaba a inquietarse por el silencio, así que decidió hablar.
-Es extraño que hayamos salido tan temprano del pub –comentó –ustedes suelen tomarse todo el alcohol del lugar y luego marcharse.
-Bueno, Gustav olvidó algo, quizás luego salimos. –se excusó Isaias rápidamente.
-Sabes como es el oso, siempre olvida todo –dijo Georg.
Más silencio. ¿Qué era lo tan importante que podría haber olvidado Gustav?
Doblaron por la calle que conducía a su casa. ¿Por qué iban por ahí?
-Tom, a Liam se le quedó el celular en tu cama –dijo Georg –él muy idiota lo dejó como si nada.
-Sí, y probablemente Angie me esté llamando como loca –dijo sonriendo con ternura. Tom bufó, Isaias soltó una risita.
-¿Voy yo? –preguntó Tom.
-Sí, tu debes ir –dijo Isaias rápidamente. Tom bajó del auto y se encogió de hombros. Caminó, abrió la puerta de su casa. Estaba bastante oscuro ¿habrían salido?
Entonces se prendieron las luces, y mucha gente gritó sorpresa. Los chicos lo abrazaron por la espalda. Tom sonrió ampliamente. Amigos del colegio, de los verdaderos amigos, familiares, las novias de los chicos. Todo parecía estar bien, aunque claramente le faltaba alguien.
-Bueno, me engañaron –dijo Tom mientras Georg le traía una cerveza. Isaias sonrió.
-Quizás es mejor que cantemos cumpleaños de inmediato –acotó Jess mientras rodeaba la cintura de su novio con su brazo. Isaias la miró y le sonrió.
-¡La torta está lista! –dijo Simone desde la cocina. Apagaron las luces, todos hicieron un círculo. Vio a su madre acercarse, pero ella no traía la torta. Entonces la iluminación proveniente de las velas de la torta hizo la aparición, aunque la persona que la traía no era exactamente alguien que el esperara.
Su corazón palpitó tan fuerte que creyó que podría romperle el pecho. Dejó el vaso de cerveza, y solo la miró a los ojos mientras todos cantaban cumpleaños. La tenue iluminación de las velas le era suficiente para ver su rostro, y sus hermosos ojos mirarlo. Ella sonreía tiernamente. Tom intentó sonreír, pero tenía un gran nudo en la garganta. Era el mejor regalo de cumpleaños que alguien podría haberle dado. Miró a los chicos, que sonreían triunfantes.
Terminaron de cantarle, y prendieron las luces. Simone tomó la torta para dejar a _____ libre. Tom la miró incrédulo. Fue hasta ella, se sacó el cabestrillo para poder abrazarla. Ella lo rodeó con sus brazos. Tom no pudo evitar que algunas lágrimas se resbalaran por sus mejillas. Con su mano buena, le tomó el rostro y la besó. Sus labios como siempre encajaron a la perfección, hechos el uno para el otro. Fue como si el resto del mundo no existiera para ellos, habían sido casi tres semanas, pero parecía una eternidad.
-Gracias… -susurró Tom sobre su boca. Ella sonrió, y le limpió las lágrimas, enternecida –te necesitaba…
-También yo a ti amor –dijo ella –pero ahora estamos juntos, vine para quedarme…
Tom sonrió y la besó otra vez.
El resto de la noche le pareció maravilloso. Todo con _____ parecía perfecto. No la soltó en toda la noche, quería tenerla solo para él. Aunque ____ le decía que se quedaría con él hasta ir a ver el apartamento, así que podría tenerla siempre.
-Gracias –le dijo a los chicos cuando dejó a ____ ir a charlar con su mejor amiga. Los chicos sonrieron y se dieron un abrazo de grupo. Habían planeado eso, luego de la llamada de _____ a Jess, para anunciarle que volvía, y quería sorprender a Tom, así que todo había salido bien.
Tom tomó un momento para hablar con ______, la extrañaba tanto que deseaba solo estar con ella. Salieron al patio trasero.
-Ahora cariño, me explicarás porque tienes el brazo enyesado –dijo ella sonriéndole. Tom se rio, y buscó rápidamente una salida.
-Me caí –dijo divertido. _____ arqueó una ceja.
-Espero que me estés diciendo la verdad, y que no hayas echo alguna estupidez –dijo mirándolo fijamente. Tom se rio, y se delató. Le contó que había golpeado un árbol en un momento de ira y tuvo que escuchar un gran sermón de parte de su novia, así que para callarla, la besó durante mucho tiempo. –ya no me llega oxígeno al cerebro –dijo divertida mientras se separó de él para respirar. Tom sonrió enternecido. –te extrañé tanto, Tom.
-Amor, no sabes cuanto te extrañé yo –llevó su mano buena y le acarició el rostro –ahora nada nos separara –ella sonrió también.
Finalmente, los deseos de cumpleaños de Tom si se habían hecho realidad.


Capítulo 17
Abrió los ojos volviendo a la realidad. Miró un poco alrededor para percatarse de que estaba en su habitación. Sintió a alguien moverse a su lado y entonces su corazón se aceleró recordando que por fin ella estaba con él. Volteó y pasó su brazo por la cintura de _____, abrazándola, acercándola más a él. Ahora todo estaba en paz.
-¿Tom? –la voz somnolienta de _____.
-¿Te he despertado? –pregunta Tom algo preocupado. Ella voltea y lo mira con ternura, pone su mano en la mejilla del muchacho.
-No cariño, no te preocupes –susurra ella. Tom quita un rebelde mechón de su cabello que caía por su cara. Ella sonríe y se levanta –iré a ducharme. -él asiente mientras ella le hace un gesto con la mano.
Tom se levantó perezosamente y le dio un rápido vistazo a su celular. Eran las diez y media.
Miró por la ventana, era un día nublado, algo extraño. El clima comenzaba a afectar un poco en su ánimo. No le gustaban demasiado los días cubiertos. Pero ahora ______ estaba con él, así que no afectaba tanto. Unas manos se colaron por su cintura, abrazándolo. Sonrió y volteó a ver a su chica. Ella llevaba la toalla puesta, y le sonreía divertida. Tom le dio un beso corto.
-Ve a ducharte… iremos a ver el apartamento hoy –susurró ella cerca de sus labios. Tom asintió y fue de inmediato a tomar una ducha. Cuando salió, ____ estaba maquillándose. Así que se vistió rápidamente -¿desayuno en Starbucks? –preguntó ella.
-Estaría bien –admitió el rubio de rastas.
Luego de tomar un café, Tom manejó hasta donde ______ le indicó. Debían dar una mirada a los apartamentos, _____ quería algo cercano al centro. Tom solo la seguía mientras escuchaba sus argumentos frente a la variedad de apartamentos que habían visto durante el día. Finalmente a _____ le habían gustado dos, así que se lo pensaría.
Volvían a casa mientras reían de algunos antiguos recuerdos de su infancia. Sus manos estaban unidas, mientras las risas resonaban en la calle. _____ Miró al frente sin dejar de sonreír, cuando paró bruscamente. Tom arqueó una ceja. Pero el semblante de su novia lo comenzó a preocupar, hasta que volvió la vista y una figura conocida le puso el juego en claro. _______ estaba paralizada de miedo, intento hablarle, pero ella solo respiraba con dificultad.
-______ cariño, mírame por favor, vámonos, solo eso ¿sí? –Miró al hombre otra vez, que miraba fijamente al lugar. Tom sintió el odio apoderarse de él otra vez. Y sentía que esta vez nada podría detenerlo. Rob sonrió, irónicamente. –Lo mataré –susurró Tom. Alzó la mirada y comenzó a caminar en dirección a él. La mano de _____ lo hizo retroceder.
-Tom no –pidió ella con los ojos llenos de lágrimas –no lo hagas…
-No ______, lo haré –dijo con firmeza. Se soltó bruscamente de ella, Rob cruzó sus brazos esperando al muchacho. Si quería jugar, el jugaría el triple. _____ comenzó a desesperarse. Sus manos temblaban cuando sacó el celular para llamar a Isaias. Tom solo lograría que lo mataran.
-¿Qué sucede rastitas? –preguntó el hombre con una sonrisa de suficiencia -¿vienes a decirme algo?
-No sabes cuanto tiempo he esperado esto… -susurró Tom conteniendo toda su rabia. –Maldito bastardo.
-¿Qué quieres niño? No tengo todo el tiempo del mundo. –Tom se acercó y le dio un empujón. Rob dejó caer la bolsa que llevaba –Así que quieres golpearme, dime empollon, ¿qué hice para que quieras hacer algo tan estupido?
-¡No seas un hipócrita! –gritó. Iba a golpearlo cuando _____ le sostuvo el brazo. Había cruzado hasta ahí, venciendo el temor, no podía dejar que ese hombre dañara a Tom. Miró a su novio con desesperación, intentando detenerlo.
-No Tom… -pidió ella –no lo hagas… -el de rastas la miró lleno de dolor, pero se soltó de su agarre. Entonces Rob le dio un terrible empujón que lo hizo caer al piso. Tom dejó escapar un gruñido, cuando se levantó y se abalanzó sobre él, cayendo ambos al suelo. Rápidamente Rob atrapó sus manos, dejándolo sin posibilidad de movimiento. Le dio un puñetazo cerca del ojo, rompiéndole la ceja. Comenzó a sangrar. Tom intentó moverse, pero el hombre le dio una fuerte patada en su parte íntima, dejándolo casi sin respiración. Él hombre se paró con suficiencia.
-Espero no volver a encontrarme contigo –escupió antes de irse. Tom sudaba y sangraba, mientras intentaba recuperar la respiración. _____ se acercó a verlo, pero él solo gemía dolorosamente. En ese momento, la voz de Isaias logró relajarla un poco. Lo llevaron a casa, donde su madre le pidió explicaciones, al igual que su padrastro. Pero Tom no habló, solo dejó que le vieran la herida que tenía en la ceja. _____ sollozaba silenciosamente. Nadie quiso seguir preguntando. Así que lo hicieron irse a la cama con ______. Isaias le pidió a _____ que por favor intentara que Tom durmiera, y no saliera de noche. Sabía que Tom podía intentar cualquier cosa cuando estaba fuera de control
Tom se acostó y solo le dio la espalda. Tenía un terrible dolor de cabeza, y nada de ganas de hablar. _____ se sintió bastante mal, pero se quedó callada. Se acostó junto a él, y ambos se quedaron profundamente dormidos.


HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPITULOS ... LA PROXIMA ACTUALIZACION ES EL FINAL DE ESTA HISTORIA ... ASI QUE YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO ... HASTA PRONTO :))

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